EL Molino de Aceite

Nuestra Historia

El Molino de Aceite ha pertenecido siempre a nuestra familia. Durante generaciones, este rincón ha sido parte del alma del Valle del Genal. En Jubrique se encontraba el único molino cercano, y por eso vecinos de todos los pueblos venían a moler sus aceitunas. Era un lugar de encuentro, de vida compartida, de trabajo y también de celebración. Todos lo querían, y no era para menos: el aroma del aceite recién hecho, el bullicio de las jornadas de cosecha, los niños corriendo entre olivos… Todo formaba parte de un ritmo que aún guardamos en la memoria.

Hace más de veinte años decidimos restaurar la casa con mucho cariño, respetando su esencia y el carácter que siempre la ha hecho especial. Desde entonces, la gestionamos como alojamiento rural en familia, con la ilusión de compartir este lugar tan querido con quienes buscan desconectar del ruido y reconectar con la calma.

Aunque el molino ya no está en funcionamiento, seguimos trabajando para devolverle la vida. Queremos convertirlo en un espacio para celebraciones, talleres y encuentros, y que vuelva a ser lo que siempre fue: un lugar para reunirse y crear recuerdos.

Nuestra finca se encuentra en el corazón de la Serranía de Ronda, rodeada de olivos centenarios y muy cerca del río Genal, con cielos estrellados que invitan a parar y respirar. Aquí, el tiempo parece ir más despacio.

El interior de la casa conserva muchos detalles originales: vigas de madera, paredes encaladas, y una pequeña exposición que recuerda la historia del molino y de todas las vidas que han pasado por aquí.

Hoy, El Molino de Aceite no es solo una casa rural. Es parte de nuestra historia, de nuestras raíces, y también un lugar donde esperamos que tú puedas escribir la tuya.

Reserva tu estancia

Trabajamos todo el año y cada estación de la zona tiene su encanto, desde baños en el piscina en el verano, de sendero históricos por la Serranía de Ronda en el Invierno.
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